DE NUEVA YORK A PARÍS:  LA DESPENSA Y EL ATELIER DE ETXANOBE

DE NUEVA YORK A PARÍS: LA DESPENSA Y EL ATELIER DE ETXANOBE

A principios de este año, abrían en Bilbao dos nuevos restaurantes que se han convertido ya en referente, tanto en gastronomía como en decoración. Trasladan al comensal a Nueva York con La Despensa de Etxanobe y a París con El Atelier de Etxanobe (1 estrella Michelin), sin salir de la calle Juan Ajuriaguerra, en la nueva milla gastronómica de la capital vizcaína.

Después de 19 años, el chef Fernando Canales y el chef ejecutivo Mikel Población finalizaban su etapa en el Palacio Euskalduna a principios de este año 2018 con el traslado de su restaurante Etxanobe al centro de Bilbao bajo el nombre de El Atelier de Etxanobe (1 estrella Michelin). En la misma dirección, inauguraban también una nueva propuesta más informal, La Despensa de Etxanobe.

Verno Arquitectura de Interiores ha sido el encargado de diseñar y ejecutar la obra de su nuevo emplazamiento en la céntrica calle de la capital vizcaína.

El proyecto, a diferencia del modelo de negocio anterior, bifurca en dos restaurantes diferenciados, un local en el que el único nexo de unión es la cocina. Solo el solado es compartido en material y concepto. El suelo marca unas líneas de fleje de latón que actúan como guías que marcan un recorrido que lleva de un espacio a otro.

De ‘Vidrieras de Arte’ a dos restaurante de diseño

En la nueva doble propuesta que hoy son dos de los restaurantes de moda en la capital vizcaína, se ubicaba anteriormiente una de las principales fábricas de vidrieras a nivel nacional, el taller vasco Vidrieras de Arte de la familia Cañada fundado en 1917.

En un espacio de más de 500 metros cuadrados en una sola planta, la fábrica realizaba piezas que hoy día son patrimonio protegido como es el caso de la vidriera en el Banco de España en Madrid o la vidriera de la Casa de Juntas de Gernika.

Actualmente, se conserva una de las vidrieras en la fachada del restaurante El Atelier de Etxanobe, orginalmente fue el boceto de vidriera para el Banco de España en Madrid. La otra parte de la vidriera está en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. El restaurante se sitúa dentro de la ruta de vidrieras históricas de Bilbao.

“La Despensa de Etxanobe es un espacio informal, generador de ambiente, con pérdida de la noción del tiempo y lugar, baja iluminación y confort. Nos transportamos a Nueva York, en su atmósfera. En cambio, El Atelier de Etxanobe es un espacio elegante, con atmósfera relajada, donde disfrutar un menú de 14 platos y sentir una gran paz. Es un espacio centro-europeo elegante”, explica Fernando Canales, chef y propietario de ambas propuestas.

Verno Arquitectura, los artífices

La consultura bilbaína Verno Arquitectura, encargada de los principales proyectos de diseño e interiorismo de la ciudad, crea dos espacios atendiendo a los dos conceptos de negocio. La firma con más de 25 años de experiencia en diseño de interiores cuenta con una trayectoria de diferentes proyectos a nivel local siendo la hostelería el pilar del estudio.

Verno ha logrado con este doble proyecto ser finalista de los prestigiosos Restaurant&Bar Design Awards por los proyectos de La Despensa y El Atlier de Etxanobe.

Para El Atelier, Verno Arquitectura ha trabajado un proyecto en el que se refleje la esencia del restaurante. El Atelier fundamenta su cocina y su oferta en una gastronomía de autor, más experimental en su concepción y de experiencia gastronómica en su percepción. Verno ha desarrollado un proyecto para dar respuesta a estas premisas. La gastronomía es lo que importa y la atmósfera no distrae el objetivo. El espacio es sobrio, puro, cálido; solo la luz escenifica y se concentra en cada lugar de encuentro y experiencia, las mesas. Dominan los materiales como el terciopelo, el bronce y el espejo.

En La Despensa se traslada al comensal a una atmósfera más cosmopolita y urbana donde los materiales y la cuidada iluminación consiguen estimular esa sensación de estar en un lugar especial. Un lugar para ver y ser visto. La conjunción de luces ambientales, directas e indirectas, sugiere algo de celebración. La iluminación directa está dedicada en este caso a crear esa intimidad justa que se concentra en la propuesta gastronómica y en la compañía. Los materiales protagonistas son la madera, el ladrillo y el hierro.