MONT BAR presenta un nuevo maridaje sin alcohol construido a partir de fermentaciones, infusiones y producto de temporada
Elaborado íntegramente en casa a partir de frutas, tés, vegetales y fermentaciones propias, el nuevo recorrido líquido acompaña el menú degustación del restaurante con diez elaboraciones concebidas desde la cocina
- Mont Bar presenta un nuevo maridaje 0.0 elaborado íntegramente en casa, siguiendo la misma filosofía que define su cocina: producto de temporada, investigación constante y atención al detalle.
- La iniciativa se enmarca en el creciente interés por las propuestas «low & no alcohol» dentro de la alta gastronomía, una tendencia impulsada especialmente por las nuevas generaciones de comensales.
- El recorrido incorpora técnicas como la lactofermentación, las fermentaciones de frutas, las infusiones, la elaboración de kombuchas, el fat-washing y los ahumados suaves para desarrollar complejidad y textura sin recurrir al alcohol.
- La propuesta estará disponible por 95 € por persona.
Barcelona, 16 junio de 2026. Mont Bar presenta su nuevo maridaje 0.0: un recorrido de diez bebidas desarrollado íntegramente por el equipo del restaurante a partir de frutas, tés, hierbas, vegetales y fermentaciones propias.
Durante años, el maridaje en la alta gastronomía ha estado ligado casi exclusivamente al vino. Sin embargo, el creciente interés por propuestas sin alcohol está impulsando nuevas formas de entender el acompañamiento líquido, especialmente entre las generaciones más jóvenes, que muestran hábitos de consumo más moderados y una mayor curiosidad por alternativas que priorizan el sabor, el origen de los ingredientes y los procesos de elaboración.
Más que una alternativa al vino, la propuesta se construye como una narrativa paralela al menú. Cada elaboración ha sido concebida para dialogar con los platos desde parámetros gastronómicos como la acidez, la textura, la profundidad aromática, la salinidad o el amargor, utilizando técnicas habitualmente asociadas a la cocina contemporánea.
El recorrido comienza con una interpretación de las uvas tintas del Empordà trabajadas en cuatro expresiones distintas: un zumo lactofermentado, una infusión con mugicha —el tradicional té japonés de cebada tostada—, una versión enriquecida mediante un proceso de fat washing con manteca de cacao y una infusión de uva verde asiática. Una construcción compleja que acompaña algunos de los primeros bocados del menú y que recuerda, por estructura y evolución en boca, a los vinos espumosos elaborados a partir de variedades tintas.
A medida que avanza el menú aparecen elaboraciones que exploran diferentes registros aromáticos y fermentativos. Un fermentado de pomelo y kiwi con miel, cuya fermentación se prolonga durante varios días; una kombucha de genmaicha completada con una segunda fermentación de naranja caramelizada para acompañar el atún ahumado; o una preparación de fresas silvestres españolas, shiso verde y esencia de tirabeques que trabaja sobre notas vegetales y ligeramente herbáceas.
Entre los pases más representativos se encuentra una bebida elaborada a partir de tomates Agatha lactofermentados, zumo fresco de apio y hojas de apio infusionadas con algas nórdicas, posteriormente carbonatada de manera natural mediante kéfir de agua. El resultado es una bebida con una marcada dimensión salina y umami, pensada para acompañar el rodaballo.
La propuesta incluye también un destilado 0.0 inspirado en los perfiles aromáticos de los rones latinoamericanos, elaborado con ají amarillo fermentado, vainilla y lemongrass. Lejos de reproducir un cóctel clásico, la bebida busca aportar amplitud aromática y especiada a los platos principales del menú.
En los últimos pases aparecen referencias a otras tradiciones fermentativas. Es el caso del kvass, bebida de origen eslavo elaborada a partir de masa madre, vainilla y pan fermentado durante diez días, que acompaña el postre de arroz y frambuesa. El recorrido concluye con una combinación de zumo de pimiento rojo, salmuera de aceituna Kalamata y sirope de aceite de oliva, creada para acompañar el postre de castañas.
La incorporación de este nuevo maridaje llega en un momento en el que el segmento «low & no alcohol» vive uno de sus mayores crecimientos. Esta transformación ya está teniendo reflejo en algunos de los restaurantes más influyentes del mundo, donde los maridajes sin alcohol han pasado de ser una petición puntual a formar parte estable de la oferta gastronómica.
Con esta propuesta, Mont Bar traslada esa conversación a su propia mesa, utilizando el mismo lenguaje culinario que define su cocina: producto, técnica, precisión y una búsqueda constante de nuevos matices.
«Este maridaje nace desde la misma inquietud con la que entendemos la cocina en Mont Bar: la de explorar ingredientes, técnicas y nuevas formas de generar emoción en la mesa. Detrás de cada bebida hay un proceso de investigación y elaboración que requiere tiempo, precisión y un trabajo muy estrecho entre cocina y sala. Nuestro objetivo nunca ha sido sustituir al vino, sino ofrecer otra manera de acompañar el menú, con identidad propia y con la capacidad de enriquecer la experiencia gastronómica desde otros matices.»explica Ivan Castro, propietario y sumiller de Mont Bar.
Maridaje 0.0
95 € por persona
Sobre Fran Agudo
En el corazón creativo de Mont Bar se encuentra Fran Agudo, uno de los chefs más influyentes de su generación. Su cocina parte del producto local y se alimenta de la tradición, pero incorpora una visión contemporánea que combina precisión técnica, pequeños bocados llenos de intención y una sensibilidad por las texturas y los contrastes. Su trayectoria en cocinas de referencia, como Tickets o El Celler de Can Roca, le ha permitido desarrollar una identidad propia: platos que emocionan sin artificio, snacks que condensan sabor en un par de bocados y una forma de cocinar que entiende la creatividad como una extensión natural del territorio.
Sobre Mont Bar (**MICHELIN)
Desde su apertura en 2013, Mont Bar se ha establecido como un restaurante que celebra la calidad del producto, trabajando con ingredientes locales y de proximidad, y evolucionando de manera constante para ofrecer la mejor materia prima en cada preparación. Hoy, Mont Bar sigue conservando “la esencia de bar de barrio” en su ambiente, sin recurrir al clásico mantel blanco. A pesar de los reconocimientos, mantiene un carácter cercano, relajado y auténtico.
Desde la incorporación del chef Fran Agudo en 2020, la propuesta gastronómica ha crecido significativamente: la creatividad, el dominio técnico y la sensibilidad por el producto han convertido a Mont Bar en una experiencia culinaria de primer nivel. En 2023, este compromiso se vio reflejado en el reconocimiento de una estrella Michelin y en 2026 galardonados con una segunda Estrella Michelin.
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